Don Diego de Castro, vecino de este pueblo de Jalapa, albacea testamentario del difunto Capitán don Bartolomé de Castro, por escritura de fecha 15 de junio de 1733 y por codicilio de fecha 25 de abril de 1741, otorga poder especial a don Eugenio Felipe Lozano, Escribano Real, a don Carlos José de Montes, residente en este pueblo y a don José Antonio de Acosta, para que pida licencia a la Real Justicia en la realización del inventario de los bienes del difunto Capitán don Bartolomé de Castro.
Eugenio Felipe Lozano, Escribano de su majestad y residente en este pueblo de Jalapa, vende al Capitán don Lorenzo Medrano, Capitán de la Compañía de Españoles Milicianos de la Nueva Veracruz, un negrito, de color achinado criollo, de la ciudad de Santo Domingo, isla española, de nombre Luis Lozano, de 9 años de edad, libre de censo, empeño e hipoteca, más no de vicio, defecto ni enfermedad, en el precio de 150 pesos.
Don Eugenio Felipe Lozano, Escribano Real, don Carlos José de Montes, natural de España y residente en este pueblo de Jalapa, y don José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo, con poder especial otorgado a su favor por don Diego de Castro, albacea del Capitán don Bartolomé de Castro; substituyen el citado poder a favor de don Pedro de Senande.
Don José Joaquín de Castro, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que heredó de su difunto padre don Bartolomé de Castro, una botica con todos sus bienes, la cual se remató en el precio de 1,209 pesos y 3 reales, los cuales recibió de Eugenio Felipe Lozano.
Don Juan Miguel García Monzaval, residente del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Eugenio Felipe Lozano, Escribano Real y vecino de dicho pueblo, para que comparezca ante don Pedro Carrasco, Oficial Real de las Cajas de Veracruz, donde prosiga su defensa en todos los autos y obligaciones judiciales que se le requiera.
Don Eugenio Felipe Lozano, apoderado de los albaceas del Capitán don Bartolomé de Castro, don Jerónimo José Benítez y don Diego de Castro, usando el citado poder, otorga en arrendamiento a Francisco Julián Aravalles, unas casas ubicadas en este pueblo, cubiertas de tejas y cercadas de paredes, que al oriente lindan y hacen frente con casas de los herederos de Antonio de Herrera, al norte con la Plaza Pública de este pueblo con la que hace esquina, al sur con otras casas del citado Capitán y al poniente con el convento hospital de este pueblo y otra casita de altos del dicho Capitán, por el periodo de 5 años, con una paga de 80 pesos en cada año.
Don Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, residente en este pueblo de Jalapa y vecino de Naolinco, informa que sustituye el poder general que otorgó a don Juan Rodríguez, su suegro, vecino del pueblo de Naolinco, para otorgarlo a don Eugenio Felipe Lozano, Escribano Real.
Don Antonio Gaspar de Buenaba, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Eugenio Felipe Lozano, Procurador del numero de dicha ciudad, para que a su nombre pida, demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos de oro, plata y mercaderías que cualquier persona le adeude.
El Capitán don Pedro José Durán, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo, otorga poder general a don José Julián Durán y Adame, vecino de la citada ciudad, para que en su nombre firme una renuncia que tiene elaborada ante don Eugenio Felipe Lozano, Escribano Real de la alcaldía de Tabasco, así como para cobrar a todas las persona que le deban.
El Alférez don Bernabé Pérez Chamorro, Labrador y vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Eugenio Felipe Lozano, Escribano Real y residente en este pueblo de Jalapa, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales.