Don Juan Francisco Martínez de Antezana, vecino de la ciudad de Cádiz y residente en este pueblo de Jalapa, cargador de la presente flota a cargo del Márquez de Mari, recibió la cantidad de 4,500 escudos de a ocho reales de plata antigua, los cuales se obliga a pagar en la ciudad de Cádiz a don Cristóbal de Urquijo, Capitán y dueño del navío nombrado San Ignacio de Loyola y Don Matías de Landaburu.
Don Francisco Ignacio de Herrasti, del comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 7, 080 pesos, que ha pagado a Ignacio María de Cadalso, vecino de Cádiz, en representación de Matías de Landaburu, vecino de dicha ciudad.
Don Cristóbal Javier de Isturiz, natural de Pamplona, en España y residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Gabriel de Istúriz y Martina de Eyalar, otorga poder para testar, nombramiento de albaceas y herederos a don Francisco Ignacio de Herrasti, don José Belio, don José Antonio Pico, residentes en este pueblo y en España a don Matías de Landaburu y don Fernando Urquizu.
Don Antonio Hidalgo de Agudelo, vecino de España, se obliga a pagar a don Salvador Domínguez Gallegos, don Martín Ruiz Colorado y don Matías de Landaburu, vecinos de la ciudad de Cádiz, la cantidad de 5,360 pesos.
Don José Antonio Montañés, Cirujano del Regimiento de Infantería de la corona de Nueva España y residente en este pueblo, otorga poder a don Matías de Landaburu, Vizconde de Viota y señor del Baio, y por su falta a don Cristóbal Javier de Isturiz, ambos vecinos de Cádiz, para que en su nombre parezca ante el Rey y sus Supremos Consejos y pida se le hagan las mercedes que sean de su voluntad, y una vez hecha le envíen los títulos por triplicado, en razón de lo cual hagan los autos y diligencias judiciales necesarios.