Manuel de Canas, vecino de Cádiz y residente en este pueblo, otorga poder especial a José del Villar y Andrade, junto con Cristóbal Sánchez Dorado, para que vendan una fragata de la conserva de la flota que está a cargo del Marqués de Mari, en los precios que acuerden.
Don Joaquín de Villaverde, teniente de caballería del Ejército permanente, otorga poder especial a don Manuel de Cañas, canónigo lectoral de la ciudad de Oaxaca, para que en su nombre, en el caso de haber fallecido su padre, don Vicente de Villaverde, teniente retirado, o para cuando suceda este acontecimiento, haga presencia en el juicio de inventario, división y partición de los bienes, llevando el juicio por el orden y trámites regulares, sin omitir ninguno, permitiendo la enajenación de los bienes por los precios que convengan con los coherederos o pidiendo adjudicación de ellos. Además, para que antes o después pueda enajenar, en unión de los demás participes, una casa que tiene parte, ubicada en aquella ciudad, otorgando por lo que le toca, la escritura correspondiente, con todas las cláusulas, vínculos y requisitos para su mayor validación y firmeza en bien del comprador. También, confiere dicho poder para todos los casos y cosas que se le pueda ofrecer, antes o después de la muerte de su padre, haciendo para ello todas las presentaciones, actos, agencias y diligencias que convengan.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINO