El Dr. Diego Fernández del Hierro, vicario de Tlacolula, funda una capellanía de misas en favor del Bachiller Bartolomé Gutiérrez, difunto, presbítero, vecino de la provincia de Jalapa.
Testamento del Doctor Diego Fernández del Hierro, beneficiado del partido eclesiástico de Tlacolulan.
El Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos y su mujer, Ana de Irala, vecinos de la provincia de Jalapa, venden al Bachiller Antonio de Acosta; clérigo presbítero, primer capellán nombrado de la capellanía de misas que por el alma del Bachiller Bartolomé Gutiérrez, fundó el Dr. Diego Fernández del Hierro, cura beneficiado de Tlacolula, cien pesos de oro común de censo y tributo redimibles anuales, por razón de 2000 pesos de oro común que recibieron.
El Dr. Diego Fernández del Hierro, vicario del partido de Tlacolulan, como albacea testamentario del Bachiller Bartolomé Gutiérrez, autorizó a los capellanes que sucedieren en la capellanía de misas fundada por el alma del finado, para que puedan decir las misas donde mejor les pareciere.
Gaspar de los Reyes, dueño de su recua, vecino de Atzalan, se obligó a pagar al doctor Diego Fernández del Hierro, vicario de la provincia de Jalapa, 60 pesos de oro común que por cláusula de testamento declaró deberle don Gabriel de Mendoza, gobernador que fue de Tlacolula, y Gaspar de los Reyes como albacea del referido gobernador se los dará un mes después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
El Doctor Diego Fernández del Hierro, beneficiado del partido de Tlacolulan, dio su poder cumplido a su sobrino Juan Fernández del Hierro y al Lic. Antonio de Acosta, presbítero, residente en esta provincia de Jalapa, de mancomún y a cualquiera de ellos in solidum, para que en su nombre y como heredero y albacea testamentario que quedó de Pedro Antonio Buco, muerto en la nueva ciudad de Veracruz, parezcan ante las justicias de Su Majestad, presenten el testamento y codicilio, y cobren todos los bienes que hubiere dejado.
Jerónima Márquez [Zapata], vecina de Tlacolulan, dio todo su poder cumplido al Dr. Diego Fernández del Hierro para que después de su fallecimiento haga y ordene su testamento.
Ante el Escribano Juan Bautista Ordóñez y testigos de yuso, pareció el Doctor Diego Fernández del Hierro, beneficiado del partido eclesiástico de Tlacolulan, y dijo que el testamento de arriba es su última y postrimera voluntad.
El Doctor Diego Fernández del Hierro, beneficiado del partido de Tlacuilulan[Partido de Tlacolulan], dio su poder cumplido al Lic. Don Diego Romano, presbítero, y a Sebastián de Vargas Fornicedo, vecinos de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre se oponga a cualquier prebenda que vacare en la dicha ciudad y catedral de Tlaxcala, así de canonjía, curato o beneficio dentro o fuera de ella.