Don Jacinto Meléndez, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Claudio Montiel, unas paredes de casa destechadas y una cocina cubierta de tejas que labró en un solar de la Cofradía de las Ánimas, por la cantidad de 300 pesos que ha de pagar a don Manuel García, por obligación de deuda.
El Capitán Nicolás de Guevara, vecino de este pueblo, otorga poder general a Jacinto Meléndez, para que lo represente en todos sus pleitos civiles, criminales, eclesiásticos y seculares.
Tomasa de Guevara, mujer de Jacinto Meléndez, vecinos del pueblo de Naolinco, ratifica el recibo que dio su marido por la cantidad de 1,094 pesos 3 reales y 7 granos y de los réditos que han corrido de la citada cantidad a su tío José García Cañete, como dueño de la haciendas de Tezontepec y Xaltipanapa y 4 sitios de agostadero, que se le vendieron y eran de su abuelo.
Jacinto Meléndez, vecino de Naolinco, debe y se obliga a pagar a Francisco de Castro, vecino de José Pextepec, jurisdicción de Jalapa, la cantidad de 600 pesos, que debió haber pagado hace 7 meses, por lo que cubrirá la citada cantidad con los réditos ya existentes y los que se generen de aquí hasta el despacho de la flota que venga de los Reinos de Castilla, para lo cual hipoteca una casa de su morada, la cual es de cal, canto y techada de tejas, ubicada en el pueblo de Naolinco, linda y hace frente con la calle y hace frente con casa y solar de Antonio, al sur linda con solar de la Ánimas del Purgatorio, al oriente con solar de Medina negro y al norte con la viuda de Herrera, dicha casa tiene 50 pesos de gravamen a favor de la Cofradía de las Ánimas del pueblo de Naolinco.
Don Nicolás de Guevara, don Jacinto Meléndez, Bartolomé Zurita, y don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecinos del pueblo de Naolinco, han celebrado ajuste con los apoderados de la vecindad de este pueblo de Naolinco, para que les cedan y traspasen las Reales Alcabalas, en la Doctrina de Naolinco, los Cantiles de Chiltoyac hasta los Otates, por el norte hasta Yecuatla y Juchique, las que causare en su casa y en dicho distrito Ventura de Acosta y los que reparta Marcos de Acosta, obligándose a pagar la cantidad de 300 pesos en reales, durante 5 años que durará dicho traspaso, y acatando las condiciones que les impongan.
Don Jacinto Meléndez, hijo legítimo de don Francisco Fabio Meléndez, difunto, y de doña Ana Dorantes, viva, vecinos del pueblo de Jalapa; casado con doña Beatriz de Zárate, hija legítima de José de Zárate, difunto, y de doña Josefa de Castro, viva, se otorgan poder para testar, nombrar albaceas y herederos universales.
El Brigadier don Francisco García de Baldemora, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, y vecino de este pueblo de Jalapa, vende a don Jacinto Meléndez, vecino de este pueblo de Jalapa, un esclavo de nombre Miguel Jerónimo de 40 años de edad, libre de empeño, censo, hipoteca y otra enajenación, más no de vicio, defecto ni enfermedad publica ni secreta, en el precio de 150 pesos.
Don Jacinto Meléndez, vecino de Naolinco, vende a don Antonio Domínguez de Vera, vecino de dicho pueblo, un esclavo nombrado Miguel García de 45 años de edad en precio de 150 pesos.
Don Jacinto Meléndez y doña Tomasa de Guevara, marido y mujer, vecinos de este pueblo de Naolinco, se otorgan poder para testar y de albaceas, y como herederos universales a sus hijos Francisca y Vicente.
Jacinto Meléndez, vecino de esta jurisdicción, vende a Juan Esteban del Valle 2 pedazos de solar; uno tiene de frente 15 varas y 29 de fondo, que hubo de su tío por cambio que hizo con otro solar que está en la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, en cuyo frente linda con el mesón de Juan de Thormes, Calle del Calvario de por medio, y el otro tiene de ancho 19 y de largo 24, que hubo de su tía Dorotea Dorantes, con un callejón de 4 varas que le sirve de paso, libres de empeño, al precio de 94 pesos.