Don José de Ceballos y Burgos, dueño de este ingenio, hijo legitimo del Capitán Don Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana María de Irala[Ana de Irala], difuntos, cuya herencia tienen aceptada, como cesionario de sus hermanos en la que pertenece de sus abuelos maternos(Pedro de Irala y Catalina Pérez Molero), dio su poder cumplido Fray Boecio de Ceballos, religioso del señor Santo Domingo y conventual del Convento de la ciudad de Los Angeles, su hermano, para que en su nombre pida a los albaceas y a quien con derecho deba, la división de los bienes que quedaron por fin y muerte de sus abuelos Pedro de Irala y Catalina Pérez Molero, como hijo legitimo de Doña Ana María de Irala.
Registro en el Protocolo y archivo de Jalapa de la escritura de censo que otorgaron el Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos y su mujer, Ana de Irala, por 2000 pesos de principal en favor del Bachiller Antonio de Acosta y de los capellanes llamados en la fundación.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño del ingenio Nuestra Señora del Rosario, hijo legítimo del Capitán Don Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana de Irala, vecinos que fueron de esta jurisdicción, de donde es natural el otorgante, dio su poder cumplido a su hermano Fray Boecio Gutiérrez, religioso de Santo Domingo, a su yerno el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, y a su hijo el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, para que en su nombre y gobernándose por el tenor de una memoria, hagan y ordenen su testamento, con las cláusulas, legados, mandas, declaraciones y circunstancias de dicha memoria, y todo lo demás que les tiene comunicado.
El Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos y su mujer, Ana de Irala, vecinos de la provincia de Jalapa, venden al Bachiller Antonio de Acosta; clérigo presbítero, primer capellán nombrado de la capellanía de misas que por el alma del Bachiller Bartolomé Gutiérrez, fundó el Dr. Diego Fernández del Hierro, cura beneficiado de Tlacolula, cien pesos de oro común de censo y tributo redimibles anuales, por razón de 2000 pesos de oro común que recibieron.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio Nuestra Señora de la Concepción, como albacea testamentario y tenedor de los bienes de Don Ramiro de Arellano, y como tutor de Don Fernando Ruiz de Córdoba [y Arellano], su hijo legítimo, le dio licencia para que por sí solo y juntamente con él, lo pueda obligar como su fiador y principal pagador, a que pagará al Capitán Martín de Gorospe, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 4 000 pesos de oro común, a ciertos plazos, valor de los gastos que importa la dispensación y breve de Su Santidad, para que Don Fernando Ruiz pueda casarse con su prima hermana Doña Magdalena Gutiérrez [de] Ceballos, hija legítima del Capitán Roque Gutiérrez Ceballos y Doña Ana María de Irala, difuntos.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño de este ingenio, en representación de su madre Doña Ana [María] de Irala, difunta, y como nieto de Doña Catalina Pérez Molero, y otros derechos que le pertenecen, dio su poder cumplido a los padres Fray Isidro de Ceballos y Fray Boecio de Ceballos, sus hermanos, sacerdotes de la orden de Santo Domingo, radicados en la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre se puedan convenir con los demás coherederos de Pedro de Irala, Antonio de Goitia y Doña Catalina Pérez Molero, por los derechos que le pudieran corresponder en los bienes de los susodichos.
Don Alonso Gutiérrez de Ceballos, vecino de esta provincia y pueblo de Jalapa, hijo legítimo del Capitán Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana de Irala, vecinos que fueron de esta jurisdicción, dio su poder cumplido a sus hermanos el Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño del ingenio y vecino de esta provincia; y al padre Fray Boecio Gutiérrez, de la orden de predicadores, conventual en la ciudad de Los Angeles, para que hagan y otorguen su testamento con las cláusulas, mandas y legados, según la memoria que por su testamento hizo y está firmada de su nombre.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño de este ingenio y de dos trapiches(Nuestra Señora de la Concepción)que hubo por herencia de su hermano Alonso Gutiérrez de Ceballos, como albacea testamentario de su hermano Fray Isidro de Ceballos, sacerdote de la religión del Patriarca Santo Domingo de la ciudad de Los Angeles, funda la capellanía de misas por su alma y las de sus padres (Roque Gutiérrez de Ceballos y Ana de Irala), en la cantidad de 1500 pesos de oro común de principal y 75 pesos de renta en cada año, de lo que pertenece de la herencia de sus padres; los cuales impuso sobre los trapiches Nuestra Señora de la Concepción y el ingenio Nuestra Señora del Rosario, a partir de hoy día de la fecha hasta su redención.