Pedro Díaz Matamoros, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a don Francisco de Escalante, vecino de Jalapa, 460 pesos de oro común, precio de una esclava negra llamada Gregoria, herrada en el rostro, criolla, de 25 años de edad, para mediados del mes de abril de 1617, todos juntos en una paga.
Don Francisco Escalante, mercader vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Roque Gutiérrez de Ceballos, vecino de esta provincia, 100 pesos de oro común, por razón y resto de todas las cuentas que hoy han finiquitado, seis meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
Vicente Alemán, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, residente en el ingenio de Almolonga, en esta jurisdicción , se obligó a pagar a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, 441 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de enero de 1619.
Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, y María Vázquez, su hija legítima, viuda de Juan de Zarandona , vecinas que fueron de Jalapa, venden a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, dos solares en este pueblo, el uno linda con la Calle Real que va a la ciudad de México y con casas de Domingo Díaz; y el otro, con solar de Ana de Alfaro y con la Calle Real, por el precio de 200 pesos de oro común.
Juan Rodríguez, residente en el molino de Doña Magdalena, en esta provincia, se obligó a pagar a Don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, 180 pesos de oro común, precio de cuatro mulas de arria para el fin del mes de septiembre del presente año, todos juntos en una paga.
Francisco Escalante y Esteban de Valladares, vecinos de Jalapa, formalizaron la constitución de una compañía sobre una tienda de ropa, mercaderías y otras cosas, durante dos años. En dicha compañía el primero puso 3 321 pesos de oro común en ropa de Castilla, de la tierra de china, otras mercaderías, reales y parte de una casa donde vive; y el segundo puso 700 pesos en alguna ropa, parte de una casa y su oficio de sastre; terminada la sociedad, cada uno sacará su principal y las ganancias se partirán por mitad.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dijo que debe 925 pesos y 4 tomines de oro común, plazo vencido, a Francisco de Escalante, vecino de Los Ángeles, y Rodrigo Hernández, vecino de este pueblo, pagará en su nombre los dichos pesos para dentro de un mes corrido; y si pasado ese tiempo, no hubiere recibido su dinero, Juan del Moral pagará los salarios de la persona que viniere a cobrarle.
Nicolás de Utrera, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Escalante, vecino de Los Ángeles, 380 pesos de oro común, precio de un negro recién venido de Angola, nombrado Ventura, en esta manera: 200 pesos para fin del mes de marzo de 1622, y los 180 pesos restantes, para fin de septiembre de dicho año.
Francisco de Escalante, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo Hernández Lucian, vecino y regidor de la nueva ciudad de la Veracruz, 110 pesos de oro común, por razón de otros tantos que Domingo Díaz, albacea de Juan Fernández, difunto, libró en él por cuenta del dicho Jerónimo Hernández Lucién, dos meses después de la fecha de esta escritura, puestos en la nueva Veracruz.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, vende a don Francisco Escalante, de la misma vecindad, un pedazo de solar en este pueblo que linda con solar de doña Magdalena de Tejeda y con casas de Melchora de los Reyes, de 30 brazas menos cuatro de largo y 25 de ancho, por el precio de 30 pesos de oro común.