El Lic. Don Luis de Medina, clérigo, presbítero, cura de la provincia de Jalapa, y administrador del ingenio Nuestra Señora de los Remedios que quedó por fin y muerte del Regidor Luis Pacho Mejía, se obligó junto con el dicho ingenio a pagar a Don Diego de Rojas, vecino de Jalapa, 144 pesos de oro común, precio de cuatro machos que le compró para el avío del ingenio, a 36 pesos cada uno, para desde el 15 de julio pasado de este año en 18 meses, cada seis meses la tercera parte, con las costas de la cobranza.
Francisco de Orduña Guzmán, administrador del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, que es de los herederos del Regidor Luis Pacho Mejía, vecino de esta jurisdicción se obligó a pagar a Alejo Pacheco, vecino de la nueva Veracruz, maestro de carpintería, 106 pesos de oro común que restan de 400, precio en que concertó la molienda con su rueda del dicho ingenio, para fin del mes de agosto del presente año, con las costas de la cobranza.
José Cogollos y Zárate, dueño de la Venta de Lencero y administrador del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios que fue del Regidor Luis Pacho Mejía, se obligó a pagar al Sargento Mayor Don Diego Ruiz Salazar y Maldonado, Alcalde Mayor de Jalapa, 421 pesos y 2 tomines de oro común que por hacerle buena obra le prestó en reales para ropa y avíos del dicho ingenio, para de hoy día de la fecha en cinco meses.
Ana de Zavala, morena libre, esclava que fue del Contador Alonso de Villanueva y Doña María de Zavala, su mujer, residente en el ingenio Nuestra Señora de los Remedios, jurisdicción de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 500 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó para liberarla del cautiverio en que se hallaba, y su hija Ananina, mulata, cuya carta de libertad dio el regidor Luis Pacho Mejía, persona que sucedió en el dicho ingenio. Dichos pesos se los dará en esta manera: 125 pesos, para de la fecha de esta escritura en un año; 125 pesos más, para de allí en otro año; otros 125 pesos al tercer año, y los 125 pesos restantes, al cuarto año corrido.
Cristóbal Sánchez, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, casado con Elvira Gutiérrez, de color mulata, esclava que fue del Contador Alonso de Villanueva, se obligó a entregar al regidor Luis Pacho Mejía, persona en quien se remató el ingenio Nuestra Señora de los Remedios, un negro bozal o ladino, de 16 a 18 años de edad, sano, a cambio de libertar a su esposa, para de la fecha de esta escritura en cuatro meses corridos.
El regidor Luis Pacho Mejía, dueño del ingenio Nuestra Señora de los Remedios que fue del Contador Alonso de Villanueva, dijo que habiéndose rematado el citado ingenio y los sitios de estancias de ganado mayor, en términos de La Antigua ciudad de Veracruz, por los acreedores en 64 000 pesos de oro común, el 3 de diciembre de 1619, y en el cual entraron los censos que estaban cargados en los bienes ejecutados; uno de ellos, valorizado en 7 000 pesos de principal, se impuso el 20 de agosto de 1597 en favor de Diego Hernández Victoria, vecino de la ciudad de México. Por tanto, en conformidad con el dicho remate, el regidor Luis Pacho Mejía reconoce el mencionado censo en favor de los herederos de Diego Hernández Victoria.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido al Alférez Diego de Simancas, vecino de la ciudad de Los Ángeles, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que en su nombre cobre los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le deban; asimismo, le dio este poder como administrador general de todas sus haciendas, ingenios y estancias de ganados mayores y menores; especialmente, para que venda un censo que tiene sobre el ingenio de Nuestra Señora de los Remedios, el cual fue del regidor Luis Pacho Mejía, de un mil y más pesos de oro común de principal.
Doña Gerónima de Espinosa Bonifaz, viuda del Capitán Juan de Mancilla Hinojosa, vecina de la ciudad de México y residente al presente en este pueblo, como curadora de sus hijos menores, dio su poder cumplido a su hijo Juan Fernández de Mancilla, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le deban como albacea testamentaria de su finado esposo; y haga los demás autos y diligencias que convengan, pida cuenta a los mayordomos que tuviere puestos en las estancias de ganado mayor que quedaron por fin y muerte del regidor Luis Pacho Mejía, de las cuales es administradora general, así mismo, vea por el avío y conservación del ingenio Nuestra Señora de los Remedios, cuyos azúcares venda al contado o fiado, y en los precios que hallare.
Luis Pacho Mejía, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, dio su poder cumplido al Doctor Pedro Cano, relator de la Real Audiencia de México, para que en el pleito ejecutivo que contra él sigue por el pósito y diputados del Cabildo de la ciudad de México, sobre unos portales y posesiones en la citada ciudad, por la cantidad de pesos de oro de principal y corridos que hasta fin de diciembre de 1633 montaban 18 000 pesos conforme a su imposición de 3 000 de renta en cada año, haga los conciertos y diligencias necesarios con la ciudad, diputados y pósitos que le pareciere, y pida la espera por los pesos de oro que debiere hasta fin de diciembre de 1633, y ofrezca a la citada ciudad y pósito la posesión de los dichos portales en propiedad.
Don José de Ceballos y Burgos, vecino de esta jurisdicción, salió como fiador de Francisco de Orduña, persona en quien la justicia de esta provincia le dio en administración el ingenio Nuestra Señora de los Remedios y haciendas de ganado mayor que quedaron por fin y muerte del regidor Luis Pacho Mejía, hasta en la cantidad de 2000 pesos de oro común.