Don Ambrosio Pérez, Gobernador de los naturales del pueblo de San Juan Chapultepec, junto con los demás oficiales de gobierno de este pueblo y en voz de los naturales del mismo, nombran a don Manuel García, como Maestro de escuela en este pueblo, con una paga de 60 pesos en cada año.
Petrona Ramírez, mujer y conjunta persona de don Manuel García, ambos de esta vecindad, ella con licencia marital del susodicho, vende a don José María Grajales, de esta misma vecindad, una casita de paredes cubierta de madera y teja, situada en el rincón del barrio de Santiago de esta ciudad, en terreno que pertenece al común de naturales de ella, a quien por este uso se les satisface un peso anual. Dicha casita hace su frente hacia al oriente, mirando a la callejuela confín de la calle de Santiago por donde tiene 13 varas y forma una cuchilla desde la orilla del pozo público que está a la del río que nombran de Santiago, hasta la casa que tiene 7 varas de frente y 5 de fondo, y desde la pared que mira al patio hasta el fin del solar le miden 24 y 2 tercias varas hacia al poniente por donde lindan con terreno de los mismos indígenas así como por el sur, dividiendo el citado río que baja desde el molino de San Roque, desde cuyo rumbo hasta el del norte se miden 33 varas hasta lindar con la calle que va para el rancho de la Yerbabuena y camino de paso. Cuya deslindada casita fue garita de rentas, antes de mudarse de aquella inmediación el camino Real para Coatepec y pueblos del sur, a cuyo administrador le compró el difunto Juan Antonio Vázquez, padre de Cesario José Vázquez, y abuelo de Apolonio Guillermo Vázquez, de quien la hubo la otorgante por escritura de enero de 1825, misma que vende al expresado Grajales en precio de 100 pesos.
Sans titreDon Manuel Hidalgo, de este comercio y vecindad, dijo que en uso del poder especial que le confirió don José Hilario Ortega, otorga que vende a favor de María Petrona de la Trinidad García, vecina de este suelo, una casita de paredes, de edificio bajo, cubierta de madera y teja, que tiene Ortega en la calle de Santiago de esta villa, a la que hace su frente hacia el sur, dicha calle en medio y del otro lado casa de los herederos de Patricio Santa de María; por su fondo, al norte, linda con el solar de Juan Guevara; por el costado del oriente con el de casa de Mariana Guadalupe Castro; y por el poniente con terreno del finado Miguel Viveros. La vende en precio de 500 pesos en reales de contado.
Sans titreDon Manuel García, vecino de San Juan de los Llanos, otorga poder especial a don Joaquín Guevara, de esta vecindad, para que en su nombre haya, perciba, demande y cobre de don Bernabé Zárate y de don Juan Canseco las cantidades de pesos que le deben por instrumento quirografario.
Sans titreDon Juan Canseco, de esta vecindad, otorga que debe y se obliga a pagar a don Manuel García, vecino de San Juan de los Llanos, la cantidad de 537 pesos resto final de una partida de cerdos que le vendió, cuya cantidad pagará abonándole 50 pesos cada mes, dando el primer abono el 12 de julio del presente año. Y para mayor seguridad, hipoteca una casa de cal y canto, de edificio bajo, en el barrio de Jalitic [Xallitic] de esta ciudad.
Sans titreDomingo Pascual Capetillo, vecino de la Villa de Córdoba, a nombre de Agustina Farfán, su legítima madre, junto con Juana Lobato, vecina del pueblo de Jalapa y mujer legítima de Bartolomé Juan, y María Farfán, vecina del pueblo de Naolinco y mujer legítima de Manuel García, otorgan poder general a Cayetana Farfán Lobato, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda y heredera de Alonso Molina, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de oro, plata, joyas, esclavos y géneros que le deban, también para que los defienda y demande, en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Los Oficiales del pueblo de Coacoatzintla, nombran a Manuel García, maestro de escuela, para que enseñe a hablar en castilla y rezar, con una paga de 60 pesos anuales y una fanega de maíz cada mes.
El Señor Doctor don Pedro de Fonte, Canónigo Doctoral de la Santa Iglesia Metropolitana de México, Inquisidor Honorario del Tribunal del mismo, dijo que el Rey Nuestro Señor se ha dignado promoverlo al Arzobispado y Silla Metropolitana de México, y para lo cual son necesarias las diligencias previas a la confirmación del sumo pontífice según requieren las leyes canónicas y civiles, por lo que otorga poder especial a don Joaquín Ibáñez, en primer lugar; a don José Aznarez, en segundo; y a don Manuel García, en tercero; residentes en la Corte de Madrid, para que en su nombre, hecha la protesta de nuestra Santa Fe Católica, presten el juramento de fidelidad y obediencia a la Santa Sede Apostólica; y para que en su nombre y ante tribunales y personas que corresponda, presten el juramento que prescriben las leyes, acerca de no invadir el Real Patronato que a nuestro monarca le esta concedido en las iglesias de estos sus dominios.
Don Jacinto Meléndez, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Claudio Montiel, unas paredes de casa destechadas y una cocina cubierta de tejas que labró en un solar de la Cofradía de las Ánimas, por la cantidad de 300 pesos que ha de pagar a don Manuel García, por obligación de deuda.
El Capitán José Robledano Cardeña, vecino de este pueblo, vende a Domingo de Selayeta, Arrendador de las Reales Alcabalas, un negro esclavo, nombrado Manuel García, de 23 a 24 años, alto, atezado, criollo, nacido en casa de Antonio García Baldemora.