El Gobernador, Alcalde, principales y demás naturales del pueblo de Orizaba, arriendan a Juan de Moya, un mesón que tienen en este pueblo, por el tiempo de 2 años, en precio y cuantía de 120 pesos de oro común.
Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Tequila se obliga de dar y pagar a Juan Blanco 1 696 pesos de oro común los cuales son de la carta de dote que otorgan María de Oliveros y dicho Luis.
Francisco Martín otorga poder general a Juan de Moya.
Juan Sáez de Rojas, beneficiado del partido de Orizaba, otorga su poder a Alonso de la Rosa [Calderón] para que pueda recibir y cobrar de Simón de Prado, 50 pesos de oro común, los cuales traspasa en cuenta de 68 pesos que debe por razón de un caballo.
[Diego de Soria] otorga poder a [Juan] de Estrada, para que pueda recibir y cobrar de Alonso de Carrión, un caballo castaño claro.
Francisco de Velasco se obliga de dar y pagar 30 pesos de oro común que Tomás del Castillo debe a Laso de la Vega, vecino de la ciudad de Tepeaca.\n\n
Manuel de Tevez, arriero, pareció y se obligó con Francisco de Oliveros a llevar 33 cargas de harina a la Isla de San Juan de Ulúa.
Felipe, indio ladino, natural de Tacubaya, dijo que entraba a servicio como arriero con Diego del [Salto], por tiempo y espacio de seis meses, por precio cada mes de 6 pesos de oro común.\n\n
Juan [de] Balderas, vecino de Tecamachalco, vende a Juan de Butrón, 90 fanegas de trigo, por precio de cada fanega de 6 reales que montan 67 pesos y 4 tomines.
Juan [de] [Balderas], se obliga con Juan de Butrón, de llevar al puerto de San Juan de Ulúa, 90 quintales de harina,pagándole 4 pesos de oro común.