Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador de la provincia de Jalacingo, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 177 pesos de oro común, por otros tantos que valieron la cantidad de semilla, ganados y lana del diezmo del año pasado de 1678, de su hacienda de Tenextepec y de la hacienda de Sebastián Pérez, para fin del mes de agosto del año venidero de 1680.
HACIENDA TENEXTEPEC
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Fray José Enríquez, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en San Miguel Perote, otorga en arrendamiento a Manuel Hernández, de esa vecindad, dos sitios y dos caballerías de tierras, uno de ganado mayor ubicado en el paraje que llaman Las Palmillas y Aguatepec; linda con el sitio de Tlaxcaltepec, al oriente con el camino que llaman del Marqués, por tiempo de 9 años a contarse desde el 1 de mayo, en 40 pesos por año. El otro sitio es de ganado menor y dos caballerías de tierra nombrada de Teaco y Agua de los Potros; linda con la hacienda de San Antonio Ateguetla, Tenextepec y Nacaspatlagua, por el mismo tiempo, en 15 pesos por año.
Don José Ramos, vecino del pueblo de Jalapa, en nombre y con voz de María Ramos, difunta, en virtud del poder para testar que le otorgó el 16 de agosto de 1719, estando enfermo en cama hizo las mandas acostumbradas. Declara que debe a doña María lo que consta por las cuentas de don Manuel Carrillo, su yerno, y lo que diere como administrador que ha sido de la hacienda Tenextepec. Le debe a doña Juana Nicolasa Ramos, su hermana, 100 pesos más o menos por la partición que hicieron de su herencia paterna y materna.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador en el desierto de Perote, dio su poder cumplido a su yerno Felipe Barrera Gayón, vecino de dicho desierto, para que en su nombre parezca ante el Tribunal de Testamentos, Capellanías y Obras Pías de la ciudad de la Puebla de Los Ángeles, y pida se le haga buena la venta de la hacienda de labor nombrada Tenextepec, de la jurisdicción de Jalacingo, que le vendió la Obra Pía de Casa y Huérfanas del pueblo de Jalacingo y Atzalan; o que se le dé por libre del cargo del censo de 2000 pesos, en que dicha obra pía le vendió la hacienda; y pida se le paguen las mejoras y reparos que le hizo, pues Don Pablo de Rojas Porres y Villalón, Juez de medidas de tierras, se la tiene embargada para adjudicársela a Su Majestad, en virtud de que no hay más títulos que la escritura de venta otorgada a su favor por la dicha obra pía, quien la hubo por remate.
Don Antonio Fernández Becerra, vecino de Teziutlán, arrendatario de las tierras del Ingenio de San Pedro Buenavista, y don Juan José Rincón, su fiador y dueño de la Hacienda nombrada Tenextepec, se obliga a pagar a don Juan Isidro Velázquez de la Cadena, vecino de la Ciudad de México, la cantidad de 450 pesos, por concepto del arrendamiento de tierras del ingenio de Buenavista.
Don José Antonio Cuevas, vecino y labrador de este pueblo de San Miguel Perote, dueño de la Hacienda Tenextepec, se obliga a pagar a los herederos del difunto don Juan José Rincón y a don José Antonio Rajadel, heredero de doña Luisa Josefa Rincón, la cantidad de 8, 000 pesos resto del valor de la mencionada hacienda y que pagará en un plazo de 4 años.
Don José Durán, natural del Reino de Galicia, vecino del pueblo de Perote, residente en este pueblo, hijo legítimo de don Juan Durán y de doña Ana Francisca Fernández de Calo, difuntos, otorga su testamento donde declara que contrajo matrimonio con doña María de Jesús Martínez con quien ha procreado a José Francisco de Paula Durán y Martínez. Declara que cuando contrajo matrimonio era viudo de doña María Ignacia Guio, de quien no le quedó hijo alguno. Declara por bienes la Hacienda de San Antonio Tenextepec, un rancho o paraje de arrieros a la orilla del [roto] real. Ordena que su esposa reciba el remanente del quinto de sus bienes, a quien nombra también como su albacea, como heredero universal nombra a su hijo y como su tutora y curadora ad bona a su esposa.\t
El Bachiller Juan de Landa, clérigo, presbítero, cura beneficiado del pueblo de Jalacingo, como patrón de la obra pía que para casar doncellas pobres mandó instituir Don Antonio de Guevara Unzueta, vecino que fue de Atzalan, vende a Gregorio Suárez Tello y a Doña Agustina de Córdoba, su legítima mujer, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, una hacienda de labor nombrada Tenextepec que poseía Melchor García de Palacios, con un sitio a su linde de ganado mayor nombrado Nacaspatlahua, con sus casas de vivienda, una troje, una caballeriza de pared cubierta de zacate, sin ganado, avío ni apero, en el precio de 2000 pesos de oro común, que han de quedar cargados a censo principal sobre ella, a partir del 1 de septiembre del presente año.
Don Gregorio Suárez Tello, dueño de la hacienda de labor nombrada Tenextepec y del sitio de ganado mayor llamado Nacaspatlahua, que hubo y compró a la Obra Pía de Casar Doncellas Pobres que mandó instituir Don Antonio de Guevara Unzueta, y como tal propietario, vende la dicha hacienda y sitio de Nacaspatlahua a José Méndez, vecino del desierto de Perote, en el precio de 2550 pesos de oro común, los 2000 pesos a censo redimible en favor de la obra mencionada y los 550 pesos en reales de contado.
El Licenciado Luis Izquierdo, Clérigo y Presbítero, Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, con poder especial y nombramiento de albacea de la difunta doña Petrona Gutiérrez Becerra, esposa que fue de don José Martínez de Lozano, declara que sustituye dichos nombramientos a favor de don Diego Díaz de Córdoba, vecino de San Juan de los Llanos, para que venda un sitio de ganado menor agregado a la hacienda de Tenextepec del que hizo donación el Capitán Julio Méndez a la citada difunta.