Diego Valero Grajeda y don Juan Valero Grajeda, Regidores perpetuos de esta villa de Córdoba por Su Majestad, y los capitanes don Nicolás Rodríguez Dávila, Capitán de una de las Compañías Milicianas Españolas de esta villa, Juan de los Santos Cubillos, el Alférez don José Gómez Dávila, don Diego de Altamirano, Juan Álvarez de Rivera, todos dueños de haciendas del beneficio de hacer azúcar en su jurisdicción, y don Francisco de la Concha Cueva Rebollar, residente en esta villa, juntos de mancomún a voz de uno y cada uno, otorgan poder a don Juan Dávila Barrientos, vecino de esta villa, para que en sus nombres parezca en el juzgado del Señor don Felipe López del Castrillo, Alcalde Ordinario de esta villa por Su Majestad, y haga postura a la hacienda de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora del Rosario, alias Venta Parada, que quedó por bienes del Capitán Antonio Sebastián Pérez Padrón, difunto, obligando a los susodichos como sus fiadores y principales pagadores.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOHACIENDA NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
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Juan Gómez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de trapiche de hacer azúcar en esta jurisdicción, nombrada Nuestra Señora del Rosario, otorga poder especial al Capitán don Sebastián de Guevara y Lucio, primo del otorgante y vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre busque en dicha ciudad de los Ángeles o México y partes de donde hallare la cantidad de 4 000 o 5 000 pesos de oro común, situándolos y cargándolos a censo redimible sobre dicha hacienda de trapiche, a favor de las cofradías, conventos, hermandades, persona o personas que se los prestare.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan Gómez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba, como principal deudor; don Miguel de Leiva Esparragosa y don Nicolás de Olivera, vecinos y dueños de hacienda de trapiche de hacer azúcar en esta jurisdicción, como sus fiadores y principales pagadores; otorgan que se obligan de dar y pagar a don Gregorio Martínez de Solís, vecino de esta villa y Alguacil Mayor en ella por Su Majestad, la cantidad de 2 100 pesos de oro común en reales de contado, que por amistad y buena obra le prestó a Juan Gómez Dávila. Y para dar cumplimiento, hipoteca una hacienda de hacer azúcar que posee Gómez Dávila en esta jurisdicción, nombrada Nuestra Señora del Rosario, asimismo, una casa que es su morada, de cal y canto, cubierta de teja, obligándose a no vender nada de lo referido hasta que el adeudo esté cubierto.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO