El Presbítero don Francisco Antonio Rubio Roso, Domiciliario de la Puebla de lo Ángeles, vecino de esta Villa, en uso del poder general que tiene conferido del Señor don Francisco Ángel del Camino, Canónigo de la misma Santa Iglesia, como albacea testamentaria del finado Licenciado don Francisco Javier Gorospe [Irala y Padilla], que lo fue asimismo de su hermano don Diego [José] Gorospe [Irala y Padilla], vende a don Manuel de Allen, de este comercio y vecindad, la mitad del agua corriente que entra en la alcantarilla de la casa chica de edificio bajo del citado finado Gorospe, situada en el Callejón de Quiñones, contigua por el costado del poniente con la casa grande alta de aquél, en cuyo traspatio se reparte el agua en otra alcantarilla que después de derramar y repartir en las pilas de aquella la suficiente para el uso necesario, y el sobrante pasa a la alcantarilla de la casa chica citada, de donde Allen toma la mitad y ha puesto desde ahí su cañería, tomando de paso el derrame o sobrante que ocasiona la pila que está al pie de la alcantarilla en lugar de correr para la calle, conduciéndola desde allí hasta los patios de su casa, en la Calle Nueva. La vende por precio de 100 pesos.
CALLE NUEVA
3 Descripción archivística resultados para CALLE NUEVA
Doña María Salomé Pérez Mora, viuda, albacea y heredera del finado don Manuel Allén, vecina de esta ciudad, dijo que por bienes que le quedaron por la citada herencia, se halla una casa de altos y bajos, ubicada en esta ciudad a la calle que nombran Nueva, haciendo esquina al callejón de San Vicente que baja al del Diamante. Dicho fundo linda por oriente con el referido callejón de San Vicente, y del otro lado casa que fue de doña Rita Casimira Morales y hoy posee don Bernardo Sayago, por norte linda con la expresada calle Nueva, haciendo frente con casa del finado don Juan Antonio Figueiras y con la entrada del callejón del Síndico, por sur con el callejón nombrado de Quiñones, y por el poniente con casa baja que fue del mismo Allén y se la vendió a don José Carrillo de Hermida. Que dicho Allén por escritura de 7 de octubre de 1816, compró al presbítero don Francisco Antonio Rubio Roso, como apoderado del señor canónigo don Francisco Ángel del Camino, albacea del licenciado don Francisco Javier de Gorospe, la mitad del agua corriente que entra en la alcantarilla de la casa baja chica del finado Gorospe, situada en el callejón de Quiñones. Dicha compra la hizo para sus dos casas contiguas, es decir, para la baja que vendió a Carrillo y el alta, a que ahora se trata, siendo también el pozo medianero de uso para las dos casas. Al tiempo de comprar Allén la casa alta, reconocía 38 pesos y 5 reales a favor de doña Antonia Ugarte y su hija doña María Bañares, y 800 pesos a los herederos de don José MaríaValero, según consta por escritura de 26 de enero de 1816, por la cual le vendió don Juan Lucas de Olavarrieta. Las mencionadas cantidades están canceladas, como consta por anotaciones de los años de 1818, 1820, y 1822, y por descuido no han sido anotadas. Siendo dueño, Allén de la casa alta, la grabó en 2 000 pesos en favor de don Juan Lucas de Olavarrieta, por escritura de 27 de enero de 1816, a cuenta de dicho capital, se le redimieron 500 pesos a Olavarrieta, quedando de ese capital 1 500 pesos, mismos que endosó Olavarrieta a favor de unos herederos de don Juan de Unanue, a los cuales ha representado don Pedro Unanue, por cuya orden fueron entregados a don Francisco Fernández y Agudo, por lo que dicha casa, se halla absolutamente libre de todo gravamen, que por problemas de trámites entre don Pedro Unanue y el presbítero don Atenógenes María Lombardini no se ha formalizado la cancelación. Cuya casa deslinda y todo lo expuesto doña María Salomé, otorga la vende a don Juan Ignacio Saldaña y Bonilla, y es la misma que con la casa baja contigua que la otorgante le vendió a don José Carrillo por escritura de 6 de octubre de 1824, compró el marido de la otorgante a don Juan Lucas de Olavarrieta, según escritura de 26 de enero de 1816. La venta se efectúa en precio de 2 000 pesos, con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, el medio pozo divisorio, el agua corriente de que se ha hablado y demás que de hecho y de derecho le corresponden.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODon Francisco Sáenz de Santa María, Regidor perpetuo de Su Majestad de esta Villa, albacea dativo del difunto don Gregorio Ochoa de Amézaga, doña María del Rosario Ochoa, viuda de don Matías de Ochoa, y el Regidor Alguacil Mayor don Carlos Díaz y Herrero, de esta vecindad, curador ad litem de don Juan de Dios Ochoa, hijos y herederos del expresado difunto don Gregorio Ochoa, dijeron que por cuanto de los bienes de dicho difunto quedaron cuatro casas, venden la primera casa a don Pedro Pérez de Llera, ubicada en la esquina del Sacramento en la Calle Nueva, la cual hace frente con la Calle de la Raqueta, cuya casa se halla grabada con 1,154 pesos 6 reales y 6 granos de principal de la capellanía que fundó doña María de Jesús Zorrobiaga y que sirve el señor don José Francisco Suárez de Torquemada, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Puebla, y rebajada dicha cantidad la vende en 2,638 pesos un tomín y 6 granos. La segunda casa la venden a don Domingo Ricoy Bermúdez, vecino y del comercio de Veracruz, ubicada en la esquina de San Vicente y Calle Nueva, con la que hace frente, cuya casa se halla gravada con 38 pesos 5 reales pertenecientes a doña María Antonia de Ugarte y a doña Ana María de Bañares, la venden en 3,056 pesos 3 reales. La tercera casa la venden a don Juan Lucas de Olavarrieta, vecino y del comercio de Veracruz, ubicada en la Calle Nueva, contigua a la anterior, en precio de 2,112 pesos, incluidos 543 pesos 4 reales y 2 granos que tiene de gravamen, pertenecientes a doña María Antonia de Ugarte y a doña Ana María Bañares. Y la última se remató en don José Antonio de la Peña, en cantidad de 1,268 pesos 3 reales.