Ante el corregidor compareció Diego González, vaquero, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 13 pipas de vino trasegadas en 78 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 22 de noviembre de este presente año, para entregar en el puerto de Acapulco, cuya imposición monta 325 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
ACAPULCO, PUERTO DE
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Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Juan Muñoz Redina, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 10 pipas y 1/2 de vino en 66 barriles al puerto de Acapulco, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 6 de marzo de este año, para el apresto y despacho de las naos que este año han de ir a las Islas Filipinas.\n
Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles, que lleva Alonso Pérez en su recua, para entregar en el puerto de Acapulco al Castellano don Severiano Manrique de Lara. \n
Se tomó la razón de 6 pipas de vino en 36 barriles, que lleva Alonso Gómez en su recua, para entregar en el puerto de Acapulco a Gerónimo [Jerónimo] de Ávila y a Bartolomé Niño.\n
Se tomó la razón de 40 botijas de vino, que lleva Joseph [José] Suazo en su recua, para entregar en el puerto de Acapulco a sí mismo.\n
Se tomó la razón de 8 pipas de vino en 48 barriles que van en la recua de Juan Serrano y Blas Gómez, vecinos del pueblo de Santa Ana, para entregar en el puerto de Acapulco al mayordomo del gobernador de Filipinas, que los remite el Capitán Diego de Arévalo.
Juan Rodríguez, zapatero, vecino de Jalapa, vende a Juan Rodríguez, ventero en la Venta de La Banderilla, 15 bestias mulares aparejadas, según y en la manera que vinieren del puerto de Acapulco, por el precio de 40 pesos de oro común cada una.
Don José Govantes y Ledesma, Ministro de la Real Hacienda y Cajas Reales de Acapulco, y encargado por comisión de Señor Virrey de la Tesorería del Ejército de esta provincia, y Comisario de Guerra de esta Villa y camino militar, otorga poder especial, en primer lugar a favor de don Nicolás Sevillano, empleado en las oficinas del Crédito Público de Madrid, y en segundo a don Francisco Garibay, Agente de Negocios del Número de Indias en la Real Corte y Villa de Madrid, para que a nombre de él, comparezcan ante la piedad y soberanía del Rey, como en otros tribunales, y con manifestación que haga de sus méritos y servicios, impetre y solicite los empleos, honores y mercedes que su real magnificencia tenga a bien conferirle; haciendo al intento todas las agencias y diligencias que correspondan.
Don Juan Esteban de Elías, vecino del pueblo de Jalapa, y don José de Pasalagua, vecino de Veracruz, otorgan que deben y se obligan a pagar a don Juan Mateo Juille o a quien en su lugar hubiere, la cantidad de 20, 000 pesos para emplearlos en la próxima feria de Acapulco, obligándose a pagarlos dentro de un año en reales de contado, empezando a contarse desde hoy, y para seguridad de su pago hipotecan los géneros y efectos del empleo que emprenden en Acapulco.
Juan García, arriero, se obliga de pagar a Juan López Ruíz, vecino de Jalapa, 40 pesos de oro común por el alquiler de dos mulas que Francisco Hermoso llevó al puerto de Acapulco.